La ficción en la realidad, la realidad como ficción

En la casa [Dans la maison] – François Ozon, 2012

1.

Los defensores de la pureza cinematográfica podrían argumentar que en el cine de François Ozon el guión se erige como el factor predominante y que, por lo tanto, sus películas estarían más cerca de la literatura que del más poderoso vuelo cinematográfico, al que sólo se accede cuando “se piensa (exclusivamente) en imágenes”, cuando se consigue depurar al film de los detritos pertenecientes a otras artes; argumento también usado para sospechar de las series de televisión que, de esta forma, tendrían más que ver con el guión (con la literatura) que con un cine auténtico.

Pero también es cierto que las narraciones de Ozon son lo suficientemente modernistas en su empleo de la fragmentación temporal, de la ambigüedad del punto de vista, de la puesta en abismo, del cuestionamiento reflexivo a las convenciones del realismo, como para merecer algún crédito aún para aquellos que, a más de un siglo de la invención del arte cinematográfico —o, más específicamente, de su concreción tecnológica, de la materialización técnica de un principio ontológicamente inherente al ser humano—, todavía pretenden separarlo, desengrasarlo de las influencias e intromisiones de otras artes, sobre todo de la literatura, pero también de la pintura (el cine terminó por ser esto, pero podría haber sido algo muy distinto; y, aclaramos, por si hiciera falta, esta búsqueda de pureza era más comprensible cincuenta años atrás, con un cine mucho más joven, cuando Bresson escribió sus Notas sobre el cinematógrafo y Tarkovski Esculpir en el tiempo y, sin dudas, sirvió, teniendo en cuenta las transgresiones aquí y allá a esta concepción, para filmar una buena cantidad de obras maestras —interjección—, lo que, por supuesto, no significa que deba erigirse como verdad insoslayable). Continuar leyendo

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