EL OXÍMORON DE EUGÈNE GREEN

LA CUEVA DE CHAUVET

<Por Ezequiel Iván Duarte>

Egene GreenLa Sapienza es una de las grandes películas de los últimos tiempos y consolida a su director, Eugène Green, como uno de los autores claves de la actualidad, no sólo porque contribuye a romper con las corrientes misantrópicas que se regodean en la crueldad y que predominan en el cine independiente contemporáneo, sino también porque ofrece llaves para la comprensión y la salida de ciertas encrucijadas muy vigentes.

Nacido en 1947 en Nueva York, Green emigró a Francia en los setentas, donde fundó el Théâtre de la Sapience. Su principal influencia la constituye la civilización del período barroco, que abarca desde fines del siglo XVI hasta comienzos del XVIII en buena parte de Europa occidental y Latinoamérica. En su tercer largometraje, El Puente de las Artes [Le Pont des Arts, 2004], Manuel, personaje interpretado por un habitué en los films de Green, Alexis…

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FILMOGRAFÍA DE JAMES O. INCANDENZA

Por David Foster Wallace (fragmento de La broma infinita)

FILMOGRAFÍA DE JAMES O. INCANDENZA[a]

El siguiente listado es lo más completo que hemos podido confeccionar. Debido a que los doce años de actividad como director de Incandenza también coinciden con grandes cambios en el cine —de salas públicas de arte y ensayo a grabaciones magnéticas VCR a diseminación por láser y almacenamiento de cartuchos en discos láser de InterLace TelEntertainment—, y debido a que la producción de Incandenza comprende obras industriales, documentales, conceptuales, técnicas, paródicas, dramas no comerciales, no dramas («anticonfluenciales») no comerciales, comerciales y dramas comerciales, la carrera de este cineasta presenta sustanciales problemas de clasificación. Asimismo, estos problemas se agravan por el hecho de que, en primer lugar por razones conceptuales, Incandenza se abstuvo de registrar o fechar hasta el advenimiento del Tiempo Subsidiado; en segundo lugar, debido a que su producción aumentó a un ritmo constante hasta que, al final de su vida, Incandenza tenía varias obras en producción al mismo tiempo; en tercer lugar, su compañía de producción era propiedad privada y sobrellevó hasta cuatro nombres de empresa; y, finalmente, algunos de sus proyectos altamente conceptuales requerían que se les pusiera un título y se los sometiera a la crítica, pero no fueron nunca filmados, haciendo que su estatus como obras de cine esté sujeto a controversia. Continuar leyendo

Imágenes: política y experiencia

Realidad y Percepción I

John Dewey proponía una concepción donde actividad intelectual, arte, ciencia, naturaleza y experiencia se interrelacionan. El pensamiento, ‘la lengua’ y, en ellos, la ciencia, constituyen “la dirección intencional de los acontecimientos naturales hacia significados pasibles de ser poseídos y disfrutados de manera inmediata; esta dirección —que es arte operativo— es en sí misma un acontecimiento natural en el que la naturaleza, de otro modo parcial e incompleta, viene a sí misma” (1929: 358).

John Dewey

John Dewey

Se trata de aprehender la lección darwiniana con un matiz: el ser humano es una especie más, desagregada entre otras especies; parte de la naturaleza, no exterior y superior a ella. Sin embargo, a su vez, como decía Wittgenstein en una frase que retorna, “los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo” (2014: pos. 155,2). Nuestra experiencia como especie es pura y exclusivamente nuestra, no constituye la experiencia.

En Adiós al lenguaje, Jean-Luc Godard juega con el 3D alterando la percepción del espectador. Vemos al mundo de una forma pero podríamos verlo, podríamos significarlo de otras. El límite está en lo propiamente humano. Por eso Godard se fascina con su perra Roxy. ¿Cómo significa —y me hago cargo del empleo de este verbo-metáfora— un perro al mundo? Hay puntos de contacto, hay comunicación: el perro puede darse cuenta cuando estás triste, cuando estás enojado, cuando estás contento, y hasta compartir esos estados de ánimo, hasta empatizar. Claro que no es lo mismo un gasterópodo pelágico que un mamífero superior. Es parte de la lección darwiniana: no comprender al mundo animal no humano como un todo homogéneo: hace unos años, escuché a un profesor de semiología asegurar que ‘los animales no tienen lenguaje’. La diferencia no es esa, la diferencia es que el ser humano es el único animal cuya capacidad comunicativa puede exceder los límites de su propia fisicidad. El ser humano es capaz de escribir o, más bien, de inscribir. Alexander Kluge dice que los libros son máquinas del tiempo. Y Walter Benjamin, que el hombre puede nombrar las cosas porque las cosas se comunican con él (2011: 36). Continuar leyendo

A 40 años del golpe: dos películas fundamentales

Juan, como si nada hubiera sucedido (1987)

Fernando Martín Peña presenta la película junto al director Carlos Echeverría.

 

El film.

 

Tras la exhibición del documental en Filmoteca, temas de cine, Peña continúa con la entrevista a Echeverría.

 

 

Habeas Corpus (1987)

Film de Jorge Luis Acha, narra la experiencia espiráldica de un detenido-desaparecido en su celda.

 

La afición cinematográfica del déspota

Capítulo 26 de la novela Los Sorias de Alberto Laiseca (editorial Simurg, 1998. Luego, editorial Gárgola)[1]

cover

Monitor de ninguna manera se había despreocupado del incidente con el robot de la biblioteca. Todo un rincón subliminal de su intelecto permaneció investigando, el resto del día, a fin de hallar solución al misterio. El Jefe de Estado daba muchas veces la impresión de carecer de unidad temática. Esto no era cierto del todo, pues si bien saltaba de un tema a otro, por completo distinto, con diversos planos de su interior seguía operando sobre lo en apariencia abandonado. Continuar leyendo

“El abrazo de la serpiente” a la luz de “Mburucuyá, cuadros de la naturaleza”

Como hacía Jorge Acha en Mburucuyá, cuadros de la naturaleza con los diarios de viaje de Alexander von Humboldt a la cuenca del Orinoco, Ciro Guerra en El abrazo de la serpiente —ganadora del premio mayor en el Festival de Cine de Mar del Plata 2015— se inspira en los apuntes de viaje de los naturalistas Theodor Koch-Grünberg y Richard Evans Schultes para narrar una historia de encuentro cultural entre dos cosmovisiones disímiles encarnadas en los blancos europeos por un lado —el cientificismo— y los indígenas por otro —el animismo—.

Hay más de una coincidencia entre ambos films, pero señalemos en primer lugar una diferencia: el viaje de Humboldt junto al botánico Aimé Bonpland se produjo en el preludio al siglo XIX, algunos años antes de las independencias de los territorios sudamericanos, y el film de Acha se concentra en su estadía en la selva del Orinoco. Por su parte, el también alemán Koch-Grünberg exploró el Amazonas un siglo más tarde y murió víctima de la malaria en 1924. La película del colombiano ficcionaliza esos últimos días en su vida y, en un juego de dobles, los intercala con la expedición del estadounidense Evans Schultes durante la segunda guerra mundial, en la que se embarcó en la búsqueda de una especie de caucho que le permitiera a su país dejar de depender de la provisión asiática.

"El abrazo de la serpiente" - Ciro Guerra, 2015

“El abrazo de la serpiente” – Ciro Guerra, 2015

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Clasicismo New Queer: “Carol” de Todd Haynes

Cuando filmó Lejos del paraíso [Far from Heaven], Todd Haynes parecía tan interesado en la temática como en los detalles de la particular estética melodramática de Douglas Sirk. El resultado final era extraño, oximorónico en cierto sentido: el kitsch conformado por las referencias tipográficas, cromáticas, lumínicas y temáticas a la obra del director de Lo que el cielo nos da [All that Heaven allows] quizás apagaba la potencia dramática de su narrativa. ¿Qué es realmente lo que importa en Lejos del paraíso? ¿La reflexión metacinematográfica acerca de la posibilidad de una estética particular en el contexto de un cine actual obsesionado con la sobreestimulación audiovisual? ¿La historia de los tabúes sexuales, raciales y de clase en la sociedad estadounidense suburbana de los 50 y sus posibles resonancias en el presente? ¿Ambas cosas? ¿Hasta dónde la reflexión metacinematográfica es homenaje (¿y para qué el homenaje, con qué necesidad?) y hasta dónde mera imitación superficial?

"Carol" - Todd Haynes, 2015

“Carol” – Todd Haynes, 2015

Tal vez Lejos del paraíso haya sido el ejercicio necesario para que Haynes pudiera hacer Carol. El melodrama y los 50 son nuevamente la clave; también los tabúes (de género, de edad, de sexualidad) y las diferencias de clase. Es decir, todo muy típico de Sirk. Pero aquí, el realizador nacido en Los Ángeles parece depurar procedimientos, ya no estar interesado en la referencia explícita al borde de la mímesis con las cualidades del Eastmancolor y el Technicolor del maestro alemán. Continuar leyendo

Jacques Rivette (1928-2016)

Ha muerto Jacques Rivette, crítico y cineasta, uno de los últimos representantes de lo que fue la Nouvelle Vague y qué mejor manera de recordarlo que con sus propias palabras. Lo que sigue es un fragmento de la entrevista que le hiciera Frédéric Bonnaud para Les Inrockuptibles en marzo de 1998 en ocasión del estreno de su film Secret défense. El autor menciona algunas películas —muchas de ellas contemporáneas al momento de la charla— y el realizador de L’Amour Fou le da sus impresiones críticas. Nacido en Rouen en 1928, Rivette pasó sus últimos años aquejado por el mal de Alzheimer. En las décadas del 50 y del 60 se destacó en su labor como crítico, sobre todo en Cahiers du Cinéma. Su ensayo más influyente es el axiológico De la Abyección, cuyo objeto de estudio —las implicaciones éticas en las decisiones formales de los cineastas— no se veía representado de la mejor manera, quizás, por el objeto empírico elegido —un travelling del film Kapò de Gillo Pontecorvo—, sobre todo cuando se hace algo tan delicado como cuestionar la mismísima moral de otra persona —artista o no—.[1] Estas breves ‘críticas orales’ cuentan con la virtud de mostrar tanto los alcances como las limitaciones de las aproximaciones a veces moralistas de Rivette, de la clase en las que lo pornográfico equivale a lo repugnante. Agrego, además, algunas de sus películas subidas a YouTube. (EID).

 

Europa 51 (Roberto Rossellini, 1952)

Europa 51

Cada vez que hago una película, desde París nos pertenece [Paris nous appartient] (1961) hasta Jeanne la Doncella [Jeanne la pucelle] (1994), me sigue volviendo la sensación de shock que experimentamos cuando vimos por primera vez Europa 51. Y creo que Sandrine Bonnaire realmente sigue la tradición como actriz de Ingrid Bergman. Puede adentrarse profundamente en territorio de Hitchcock, y puede adentrarse igual de profundo en territorio de Rossellini, tal y como ya ha hecho con Pialat y con Varda. Continuar leyendo

Duelo: privado y político

(…)

En los filmes del periodo que nos ocupa (los producidos desde fines de la década de 1990 hasta el presente), en cambio, estas imágenes de las manifestaciones urbanas son puestas en contigüidad con los espacios interiores (una casa, un cuarto con libros, un living) en los que se nos entrega un testimonio y una nueva gestualidad. Ya no el rostro atravesado por el grito o hablado por el rumor revolucionario del nosotros, sino el de un recogimiento melancólico, con un tono más bien reposado. El cuerpo que habla reposa en una silla: es el hombre sentado que domina los documentales de la memoria. El rostro no se modula en la manifestación sino en la entrevista, no se entrevera con los muchos sino que se exhibe en el cara a cara: se expone a la mirada del otro y al ojo tecnológico que actúa con precisión quirúrgica, descomponiéndolo y subrayando el exceso que cada gesto implica.

(…)

En los matices imperceptibles de la mímica, lo que el gesto borra es la distinción entre la voluntad y el automatismo, entre la individuación y el anonimato, entre lo propio y lo ajeno, evidenciando toda la ambivalencia entre la soberanía y el extravío, manifestaciones simultáneas de un mismo fenómeno: el del rostro que quiere tener un nombre —y la inscripción en videograph nos recuerda su nombre y a menudo aquello que lo define socialmente— pero que se muere por dejar paso a una serie de intensidades que no le pertenecen del todo (…)

AGUILAR, Gonzalo (2015). “El rostro y los gestos en los documentales sobre la dictadura”. En Más allá del pueblo. Imágenes, indicios y políticas del cine. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, pp. 144-145.

Howard Hughes: entre el genio y la locura

El director llamó a uno de sus asistentes.

—Mira la blusa de Jane.

El asistente observó a la actriz, que esperaba la orden para repetir la escena. Luego miró al director, confundido.

—En el busto… ¿no lo ves?

El asistente volvió a ver, titubeante, avergonzado.

—¿Qué es? No veo nada.

—¿No lo ves? La blusa, el tejido se junta en la costura…

La maquilladora se acercó a la actriz para hacer algunos retoques en su moreno rostro.

—Parece que tuviera dos pezones en cada pecho.Howard Hughes

El rodaje continuó, pero el director no podía quitarse de la mente el defecto de costura en la blusa de su joven estrella. Así que escribió un memorándum al equipo de filmación sobre cómo solucionar el asunto.

El director en extremo detallista de esta historia no es otro que Howard Robard Hughes, famoso millonario estadounidense, que aún no había cumplido los treinta. La actriz, Jane Russell, “la nueva Jean Harlow” de acuerdo con la campaña publicitaria ideada por el mismo Hughes. Y la película en cuestión, The Outlaw. Continuar leyendo