Musical 2. John Cassavetes y Savages

 

Opening night 1

Silence Yourself, álbum debut de la banda británica Savages, comienza con un fragmento del largometraje Opening Night de John Cassavetes. Es la escena en la que Sarah Goode, la dramaturga interpretada por Joan Blondell, interroga a una cada vez más perturbada Myrtle Gordon (Gena Rowlands, otra vez “una mujer bajo la influencia”). Al parecer, la escritora es la única en percibir que el comportamiento cada vez más errático de la protagonista de su obra The Second Woman tiene que ver con la muerte de una joven fanática a la salida del teatro. “¿Cuántos años tienes, realmente?”, inquiere Sarah. La misma pregunta retorna en varias oportunidades y nunca es respondida. Previamente, la había formulado la propia Myrtle a la chica, segundos antes de que fuera atropellada por un automóvil.

El paso del tiempo, el transformarse de una persona (joven, la primera mujer) en otra diferente (no-joven, la segunda mujer que da título a la pieza teatral) no sólo es el tema central del film, también de la obra dentro del film y es la obsesión que perturba al personaje-actriz de Gena Rowlands. La tensión entre una juventud que quiere desarrollarse a sí misma en libertad y una no-juventud que constituye el statu quo que busca imponerse sobre las nuevas generaciones es, a su vez, uno de los temas fundamentales del disco de Savages. Continuar leyendo

Musical 1. Eric Rohmer y St. Vincent

L'amour à l'après-midi

 

En L’amour l’après-midi, conocida de manera un tanto literal en España como El amor después del mediodía, aunque también podamos referirla como El amor en la tarde, última parte de sus Seis Cuentos Morales, Eric Rohmer nos presenta la estructura habitual: un hombre se relaciona con una mujer, ya sea de forma epifánica y de acuerdo a ciertos ideales —Ma nui chez Maud, o, Mi noche con Maud—, ya sea por un golpe de amor a primera vista con un dejo de capricho —La boulangère de Monceau, o, La panadera de Monceau— o, como en la película que aquí nos compete, por intermedio de la institución matrimonial. Luego, este hombre conoce a una segunda mujer, con la que comienza una relación más o menos intensa que amenaza con desviarlo del objetivo original. En este caso, se trata de la Chloe del título en inglés —Chloe in the afternoon—, una vieja conocida de épocas más liberales y menos burguesas. Finalmente, el hombre vuelve a la primera mujer.

La cantautora estadounidense Annie Clark, mejor conocida por su nombre artístico St. Vincent, se inspira en esta estructura para imaginar una historia con un dejo de subversión sadomasoquista, una especie de guiño malicioso a la moral rohmeriana. Continuar leyendo