A 40 años del golpe: dos películas fundamentales

Juan, como si nada hubiera sucedido (1987)

Fernando Martín Peña presenta la película junto al director Carlos Echeverría.

 

El film.

 

Tras la exhibición del documental en Filmoteca, temas de cine, Peña continúa con la entrevista a Echeverría.

 

 

Habeas Corpus (1987)

Film de Jorge Luis Acha, narra la experiencia espiráldica de un detenido-desaparecido en su celda.

 

“El abrazo de la serpiente” a la luz de “Mburucuyá, cuadros de la naturaleza”

Como hacía Jorge Acha en Mburucuyá, cuadros de la naturaleza con los diarios de viaje de Alexander von Humboldt a la cuenca del Orinoco, Ciro Guerra en El abrazo de la serpiente —ganadora del premio mayor en el Festival de Cine de Mar del Plata 2015— se inspira en los apuntes de viaje de los naturalistas Theodor Koch-Grünberg y Richard Evans Schultes para narrar una historia de encuentro cultural entre dos cosmovisiones disímiles encarnadas en los blancos europeos por un lado —el cientificismo— y los indígenas por otro —el animismo—.

Hay más de una coincidencia entre ambos films, pero señalemos en primer lugar una diferencia: el viaje de Humboldt junto al botánico Aimé Bonpland se produjo en el preludio al siglo XIX, algunos años antes de las independencias de los territorios sudamericanos, y el film de Acha se concentra en su estadía en la selva del Orinoco. Por su parte, el también alemán Koch-Grünberg exploró el Amazonas un siglo más tarde y murió víctima de la malaria en 1924. La película del colombiano ficcionaliza esos últimos días en su vida y, en un juego de dobles, los intercala con la expedición del estadounidense Evans Schultes durante la segunda guerra mundial, en la que se embarcó en la búsqueda de una especie de caucho que le permitiera a su país dejar de depender de la provisión asiática.

"El abrazo de la serpiente" - Ciro Guerra, 2015

“El abrazo de la serpiente” – Ciro Guerra, 2015

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Clasicismo New Queer: “Carol” de Todd Haynes

Cuando filmó Lejos del paraíso [Far from Heaven], Todd Haynes parecía tan interesado en la temática como en los detalles de la particular estética melodramática de Douglas Sirk. El resultado final era extraño, oximorónico en cierto sentido: el kitsch conformado por las referencias tipográficas, cromáticas, lumínicas y temáticas a la obra del director de Lo que el cielo nos da [All that Heaven allows] quizás apagaba la potencia dramática de su narrativa. ¿Qué es realmente lo que importa en Lejos del paraíso? ¿La reflexión metacinematográfica acerca de la posibilidad de una estética particular en el contexto de un cine actual obsesionado con la sobreestimulación audiovisual? ¿La historia de los tabúes sexuales, raciales y de clase en la sociedad estadounidense suburbana de los 50 y sus posibles resonancias en el presente? ¿Ambas cosas? ¿Hasta dónde la reflexión metacinematográfica es homenaje (¿y para qué el homenaje, con qué necesidad?) y hasta dónde mera imitación superficial?

"Carol" - Todd Haynes, 2015

“Carol” – Todd Haynes, 2015

Tal vez Lejos del paraíso haya sido el ejercicio necesario para que Haynes pudiera hacer Carol. El melodrama y los 50 son nuevamente la clave; también los tabúes (de género, de edad, de sexualidad) y las diferencias de clase. Es decir, todo muy típico de Sirk. Pero aquí, el realizador nacido en Los Ángeles parece depurar procedimientos, ya no estar interesado en la referencia explícita al borde de la mímesis con las cualidades del Eastmancolor y el Technicolor del maestro alemán. Continuar leyendo

Jacques Rivette (1928-2016)

Ha muerto Jacques Rivette, crítico y cineasta, uno de los últimos representantes de lo que fue la Nouvelle Vague y qué mejor manera de recordarlo que con sus propias palabras. Lo que sigue es un fragmento de la entrevista que le hiciera Frédéric Bonnaud para Les Inrockuptibles en marzo de 1998 en ocasión del estreno de su film Secret défense. El autor menciona algunas películas —muchas de ellas contemporáneas al momento de la charla— y el realizador de L’Amour Fou le da sus impresiones críticas. Nacido en Rouen en 1928, Rivette pasó sus últimos años aquejado por el mal de Alzheimer. En las décadas del 50 y del 60 se destacó en su labor como crítico, sobre todo en Cahiers du Cinéma. Su ensayo más influyente es el axiológico De la Abyección, cuyo objeto de estudio —las implicaciones éticas en las decisiones formales de los cineastas— no se veía representado de la mejor manera, quizás, por el objeto empírico elegido —un travelling del film Kapò de Gillo Pontecorvo—, sobre todo cuando se hace algo tan delicado como cuestionar la mismísima moral de otra persona —artista o no—.[1] Estas breves ‘críticas orales’ cuentan con la virtud de mostrar tanto los alcances como las limitaciones de las aproximaciones a veces moralistas de Rivette, de la clase en las que lo pornográfico equivale a lo repugnante. Agrego, además, algunas de sus películas subidas a YouTube. (EID).

 

Europa 51 (Roberto Rossellini, 1952)

Europa 51

Cada vez que hago una película, desde París nos pertenece [Paris nous appartient] (1961) hasta Jeanne la Doncella [Jeanne la pucelle] (1994), me sigue volviendo la sensación de shock que experimentamos cuando vimos por primera vez Europa 51. Y creo que Sandrine Bonnaire realmente sigue la tradición como actriz de Ingrid Bergman. Puede adentrarse profundamente en territorio de Hitchcock, y puede adentrarse igual de profundo en territorio de Rossellini, tal y como ya ha hecho con Pialat y con Varda. Continuar leyendo

Duelo: privado y político

(…)

En los filmes del periodo que nos ocupa (los producidos desde fines de la década de 1990 hasta el presente), en cambio, estas imágenes de las manifestaciones urbanas son puestas en contigüidad con los espacios interiores (una casa, un cuarto con libros, un living) en los que se nos entrega un testimonio y una nueva gestualidad. Ya no el rostro atravesado por el grito o hablado por el rumor revolucionario del nosotros, sino el de un recogimiento melancólico, con un tono más bien reposado. El cuerpo que habla reposa en una silla: es el hombre sentado que domina los documentales de la memoria. El rostro no se modula en la manifestación sino en la entrevista, no se entrevera con los muchos sino que se exhibe en el cara a cara: se expone a la mirada del otro y al ojo tecnológico que actúa con precisión quirúrgica, descomponiéndolo y subrayando el exceso que cada gesto implica.

(…)

En los matices imperceptibles de la mímica, lo que el gesto borra es la distinción entre la voluntad y el automatismo, entre la individuación y el anonimato, entre lo propio y lo ajeno, evidenciando toda la ambivalencia entre la soberanía y el extravío, manifestaciones simultáneas de un mismo fenómeno: el del rostro que quiere tener un nombre —y la inscripción en videograph nos recuerda su nombre y a menudo aquello que lo define socialmente— pero que se muere por dejar paso a una serie de intensidades que no le pertenecen del todo (…)

AGUILAR, Gonzalo (2015). “El rostro y los gestos en los documentales sobre la dictadura”. En Más allá del pueblo. Imágenes, indicios y políticas del cine. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, pp. 144-145.

Howard Hughes: entre el genio y la locura

El director llamó a uno de sus asistentes.

—Mira la blusa de Jane.

El asistente observó a la actriz, que esperaba la orden para repetir la escena. Luego miró al director, confundido.

—En el busto… ¿no lo ves?

El asistente volvió a ver, titubeante, avergonzado.

—¿Qué es? No veo nada.

—¿No lo ves? La blusa, el tejido se junta en la costura…

La maquilladora se acercó a la actriz para hacer algunos retoques en su moreno rostro.

—Parece que tuviera dos pezones en cada pecho.Howard Hughes

El rodaje continuó, pero el director no podía quitarse de la mente el defecto de costura en la blusa de su joven estrella. Así que escribió un memorándum al equipo de filmación sobre cómo solucionar el asunto.

El director en extremo detallista de esta historia no es otro que Howard Robard Hughes, famoso millonario estadounidense, que aún no había cumplido los treinta. La actriz, Jane Russell, “la nueva Jean Harlow” de acuerdo con la campaña publicitaria ideada por el mismo Hughes. Y la película en cuestión, The Outlaw. Continuar leyendo

“Punishment Park” de Peter Watkins: docudrama y ucronía

punishment park 3

Desde sus comienzos como cineasta a fines de los 50, Peter Watkins comenzó a ganar notoriedad no sólo por ser un director original, sino también por su visión con frecuencia oscura de los hechos políticos y mediáticos, lo que lo llevó a ser tildado de ‘paranoico’ e ‘histérico’ en contadas ocasiones, e incluso a que su obra fuera censurada. Punishment Park (1971) constituye una de sus películas más conocidas y controversiales, y pocos se han atrevido a exhibirla en los Estados Unidos, la nación que, en este caso, es objeto de la mirada negativa del realizador inglés.

 

El estilo de Watkins: del noticiero de televisión a la distopía

En su estilo se combina el docudrama, el cinéma vérité, el noticiero de televisión, la distopía y la ucronía, para difuminar las barreras entre ‘lo real’ (sea lo que sea) y la ficción, entre lo fáctico y lo inexistente pero posible. Ejemplo de esto es Culloden (1964), que trata sobre la Batalla de Culloden de 1746, en la que el Ejército británico derrotó a las fuerzas jacobitas, lo que terminó con el sistema de clanes en las tierras altas de Escocia. Lo novedoso del abordaje de Watkins está en la presentación de los hechos como documentados por un equipo de televisión, en la forma de los corresponsales de guerra modernos. Continuar leyendo

Festifreak 2015: Algunas películas

1.

"Cuerpo de letra" - Julián D'Angiolillo (2015)

“Cuerpo de letra” – Julián D’Angiolillo (2015)

Cuerpo de letra de Julián D’Angiolillo es la ganadora del premio mayor en la competencia de Largometrajes Argentinos del Festifreak 2015, que se desarrolló entre el 2 y el 11 de octubre en la ciudad de La Plata. Se trata de un film que borra los límites entre documental y ficción en el retrato del trabajo de los muchachos encargados de las pintadas políticas callejeras tan típicas en la Argentina.

El protagonista es Ezequiel Amorelli, músico y graffitero reclutado para ejercer otra forma de muralismo y construcción de esfera pública. En su cuerpo se materializa ‘la palabra’ —atributo humano característico— en una multiplicidad de formas de comunicación: no sólo pinta graffitis y, por un pago, nombres de políticos en campaña; además, canta en un conjunto de cumbia y graba avisos publicitarios para ser retransmitidos desde un avión sobre las poblaciones del conurbano bonaerense. Continuar leyendo

Ambición: “Aventurera” de Leonardo D’Antoni

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“Aventurera” – Leonardo D’Antoni (2014)

Beatriz es una joven actriz colombiana radicada en Buenos Aires que busca crecer en el ámbito profesional. Al comienzo de la película, la encontramos compartiendo una habitación de pensión; trabaja durante el día como empleada doméstica de una anciana algo senil y cariñosa, y durante la noche, en los ensayos para una adaptación de Ibsen en el circuito off.

Su personaje es el protagónico, Hedda Gabler —que le da título a la obra—, uno de los roles dramáticos más destacados en el mundo del teatro. Se trata de una mujer con escaso respeto por los códigos morales de la sociedad de su tiempo, una mujer que obtiene lo que quiere aunque lo que quiera no sea algo que las mayorías se atrevan a desear en público. Continuar leyendo

Notas dispersas: “Réimon” y “La Patota”: La mirada de los Otros

Réimon

"Réimon" - Rodrigo Moreno, 2014

“Réimon” – Rodrigo Moreno, 2014

  1. ¿Por qué Marx? ¿Presentación de una contradicción (a saber: los burgueses que estudian El Capital pero no incorporan sus enseñanzas a su trayectoria vital)?
  2. Límite entre el documental y la ficción (entre Marcela Días y Ramona): ¿cuánto de la no-actriz hay en Ramona y cuánto es una proyección de Moreno (desde lo que sabe, desde lo que ignora)? Moreno se posiciona desde la mirada de su propia clase y mantiene una distancia respetuosa
  • ya sea simplemente porque quiere;
  • ya sea porque creería imposible (inconmensurable) abordar un Otro cuyas condiciones materiales difieren tanto de la suya;
  • ya sea porque se creería incapaz él de poder adoptar la mirada de esa otredad (aunque otros hayan podido: Watkins, Pasolini, Visconti).

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