Clasicismo New Queer: “Carol” de Todd Haynes

Cuando filmó Lejos del paraíso [Far from Heaven], Todd Haynes parecía tan interesado en la temática como en los detalles de la particular estética melodramática de Douglas Sirk. El resultado final era extraño, oximorónico en cierto sentido: el kitsch conformado por las referencias tipográficas, cromáticas, lumínicas y temáticas a la obra del director de Lo que el cielo nos da [All that Heaven allows] quizás apagaba la potencia dramática de su narrativa. ¿Qué es realmente lo que importa en Lejos del paraíso? ¿La reflexión metacinematográfica acerca de la posibilidad de una estética particular en el contexto de un cine actual obsesionado con la sobreestimulación audiovisual? ¿La historia de los tabúes sexuales, raciales y de clase en la sociedad estadounidense suburbana de los 50 y sus posibles resonancias en el presente? ¿Ambas cosas? ¿Hasta dónde la reflexión metacinematográfica es homenaje (¿y para qué el homenaje, con qué necesidad?) y hasta dónde mera imitación superficial?

"Carol" - Todd Haynes, 2015

“Carol” – Todd Haynes, 2015

Tal vez Lejos del paraíso haya sido el ejercicio necesario para que Haynes pudiera hacer Carol. El melodrama y los 50 son nuevamente la clave; también los tabúes (de género, de edad, de sexualidad) y las diferencias de clase. Es decir, todo muy típico de Sirk. Pero aquí, el realizador nacido en Los Ángeles parece depurar procedimientos, ya no estar interesado en la referencia explícita al borde de la mímesis con las cualidades del Eastmancolor y el Technicolor del maestro alemán.

En lugar de vampirizar el pasado, en Carol Haynes demuestra su vigencia con una película que roza lo militante en un mundo en donde dentro del mismísimo y libérrimo Hollywood las mujeres siguen reclamando un trato más igualitario respecto de las estrellas masculinas y en donde los actores y actrices homosexuales suelen esconder su condición para mantener mejores oportunidades de trabajo. Y ni hablar de los rollos raciales que aquejan a la meca del espectáculo y todo Estados Unidos.

No sólo se trata de un film con dos protagonistas excluyentes femeninas, sino que en su evitación de la tragedia, abrazo de la esperanza en el amor “contra viento y marea” —algo ya presente en Lo que el cielo nos da, principal influencia en Lejos del paraíso— y, notablemente, en su afirmación del derecho a (y la responsabilidad de) ceder en un afecto considerado natural por la sociedad (la maternidad) para afirmar otro anticonvencional (el amor lésbico entre dos personas de clases sociales y edades dispares), más que en una reversión nostálgica y fetichista del pasado, Carol se convierte, como toda gran historia, en una que interpela al presente.

No es casual, entonces, que la fotografía esté “lavada” respecto de Lejos del paraíso: ya no se trata de aquella aproximación cromática a Sirk, los tonos, más que dorados y rojos intensos, son ocres y marrones, como en una versión menos estilizada de Berlin Alexanderplatz (Fassbinder, otro sirkeano), aunque es cierto que el sepia puede entenderse como otra forma de “ambientación fácil” (hasta el auto de Carol es de un color arena pálido) como ocurría, quizás, en la injustamente poco vista La inmigrante [The Immigrant] de James Gray.

Las actuaciones, por su parte, responden al registro: si Cate Blanchet ha sido acusada a veces de sobreactuar, aquí se la ve medida, apoyándose con fuerza en la expresividad de una voz grave y serena, sedosa, de una dama de alcurnia y autoridad. Rooney Mara emite inocencia desde esos enormes ojos claros, siempre perplejos entre la timidez y la audacia de la juventud. Ellas son las columnas vertebrales del film, su economía de recursos va de la mano con un Haynes más controlado, más sutil, menos interesado en explorar la referencia metacinematográfica explícita y más concentrado en recuperar cierto clasicismo algo perdido (o deformado) con el paso del tiempo. Que sea el mismo director de películas como Superstar y Poison no es ninguna casualidad: sólo que el collage new queer ha encontrado otra raíz en su genealogía.

Carol 3

 

Ezequiel Iván Duarte

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s