“Punishment Park” de Peter Watkins: docudrama y ucronía

punishment park 3

Desde sus comienzos como cineasta a fines de los 50, Peter Watkins comenzó a ganar notoriedad no sólo por ser un director original, sino también por su visión con frecuencia oscura de los hechos políticos y mediáticos, lo que lo llevó a ser tildado de ‘paranoico’ e ‘histérico’ en contadas ocasiones, e incluso a que su obra fuera censurada. Punishment Park (1971) constituye una de sus películas más conocidas y controversiales, y pocos se han atrevido a exhibirla en los Estados Unidos, la nación que, en este caso, es objeto de la mirada negativa del realizador inglés.

 

El estilo de Watkins: del noticiero de televisión a la distopía

En su estilo se combina el docudrama, el cinéma vérité, el noticiero de televisión, la distopía y la ucronía, para difuminar las barreras entre ‘lo real’ (sea lo que sea) y la ficción, entre lo fáctico y lo inexistente pero posible. Ejemplo de esto es Culloden (1964), que trata sobre la Batalla de Culloden de 1746, en la que el Ejército británico derrotó a las fuerzas jacobitas, lo que terminó con el sistema de clanes en las tierras altas de Escocia. Lo novedoso del abordaje de Watkins está en la presentación de los hechos como documentados por un equipo de televisión, en la forma de los corresponsales de guerra modernos.

"Punishment Park" - Peter Watkins, 1971

“Punishment Park” – Peter Watkins, 1971

La distopía aparece en The War Game (1965), mediometraje realizado para la BBC (al igual que Culloden). Se trata de un documental sobre las consecuencias que traería un ataque nuclear soviético sobre Gran Bretaña. En plena Guerra Fría, bajo el temor constante de una guerra atómica que hiciera estallar el mundo por los aires (que, en sus extremos, llevó a algunos particulares a construir refugios anti-atómicos, tal era el resquemor), el efecto de la película resultó “demasiado horrible para ser transmitido” de acuerdo con la BBC. Recién en 1985 la televisión británica emitió la versión completa del film.

 

Punishment Park: contexto e historia

Estados Unidos, 1970. La guerra de Vietnam es cada vez más impopular. El presidente Nixon ordena un bombardeo secreto en Camboya. Asimismo, declara el estado de emergencia nacional ante las numerosas protestas y manifestaciones contra la guerra y contra su gobierno. Hasta aquí los hechos históricos. Watkins, además —y en este momento entra en funcionamiento la ucronía, es decir, la reconstrucción de acontecimientos no sucedidos pero que habrían podido suceder—, imagina que el gobierno pone en vigencia la Ley de Seguridad Interna de 1950, o Ley McCarran. De este modo, las autoridades federales quedan habilitadas para detener a personas consideradas como “un riesgo para la seguridad interna”, sin intervención del Congreso.

En este contexto, Punishment Park cuenta la historia de dos grupos de presos políticos, como si su situación fuera documentada por un equipo de las televisiones británica y alemana occidental. En el Parque Nacional de Castigo Bear Mountain, ubicado en una zona desértica de California, el Grupo 637, integrado en su mayoría por estudiantes universitarios, ha optado por la alternativa de jugar a ‘captura la bandera’ en lugar de ir a prisión luego de que sus integrantes fueran encontrados culpables de atentar contra la seguridad interna del país por su oposición a la guerra de Vietnam. Al mismo tiempo, en una carpa instalada en el lugar, el Grupo 638 es juzgado por un tribunal civil.

punishment park 1

Fuerzas militares y policiales explican a los miembros del Grupo 637 que, de alcanzar la bandera estadounidense ubicada a más de 80 kilómetros a través del desierto, se ganarán su libertad. Claro que deben hacer el trayecto a pie, sin agua ni comida, y siendo perseguidos por las fuerzas de seguridad. A su vez, los integrantes del Grupo 638 se van dando cuenta de que no tienen posibilidades de defensa: su culpabilidad ha sido determinada de antemano, el tribunal civil no es más que una mera formalidad.

 

La frontera entre ficción y realidad

Si bien se trata de una historia ficcional, Watkins utiliza metáforas y cruza referencias con acontecimientos relevantes de la época, con lo que consigue tornar más difusa la frontera entre lo acontecido y lo imaginado. Uno de ellos es el juicio a los Siete de Chicago: un grupo de activistas acusados de conspiración e incitación a la violencia, entre otros cargos, por su actividad durante la Convención Nacional Demócrata de 1968. Al igual que ocurrió en este juicio, uno de los acusados del Grupo 638 es atado y amordazado para que deje de lanzar improperios contra el tribunal.

Otro punto de referencia es la Masacre de Kent State, en la que la Guardia Nacional de Ohio asesinó a cuatro estudiantes universitarios e hirió a otros nueve, todos ellos desarmados, varios de los cuales habían estado protestando contra la invasión a Camboya perpetrada por Nixon.

 

Recepción y polémica

punishment park 4

Luego de que la película fuera estrenada en el Festival de Cine de Nueva York, en octubre de 1971, el New York Times publicaba: “Punishment Park es una película de una sinceridad tan categórica y desatinada, que es muy probable que uno se siente a ver los primeros diez histéricos minutos antes de darse cuenta de que, en esencia, se trata del sueño hecho realidad de un masoquista”.

Claro está que mostrar a los Estados Unidos, autoproclamados ‘la tierra de la libertad’ y ‘la mejor democracia del mundo’, como un país terrorista, sobre todo cuando —y tal vez sea este el acto más subversivo de Watkins— se lo hace mediante una historia de ficción original construida en base a distintos acontecimientos que sí tuvieron lugar (la represión a la protesta anti-Vietnam, las posturas cruzadas tomadas del juicio a los Siete de Chicago, la prepotencia imperialista), puede provocar rechazo y hasta desatará el debate sobre cuán forzado o no es el procedimiento.

Reacciones hostiles como la del New York Times fueron una de las principales razones por las que el film duró sólo cuatro días en la cartelera neoyorkina; y de por qué, a partir de entonces, rara vez se lo ha exhibido en los Estados Unidos. También es un ejemplo de que las discusiones desatadas tras verlo, tal y como predijo Watkins, resultaron muy parecidas a las que tienen lugar en la propia película.

Los intentos de control a las comunicaciones privadas con el pretexto de la lucha contra el terrorismo, al igual que la represión a manifestantes pacíficos como los del reciente movimiento Occupy Wall Street y afines, más Guantánamo, Abu Ghraib y las prisiones clandestinas de la CIA, hechos que han ocurrido en o por los Estados Unidos en los últimos años, sugieren que la postura crítica, supuestamente paranoica, de Punishment Park, todavía conserva vigencia.

 

Ezequiel Iván Duarte

Este texto fue publicado originalmente en Suite101.net durante el año 2011.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s