FESAALP 2014: 2. Entre la ficción y la realidad (y el cosmos)

"Tres D" - Rosendo Ruiz, 2014

“Tres D” – Rosendo Ruiz, 2014

Durante los primeros minutos de Tres D de Rosendo Ruiz, un noticiero televisivo informa sobre un inusual fenómeno cósmico que afectará a partir de ese momento y por unos cuantos días a las sierras cordobesas: una tormenta solar. Según informa la periodista, el acontecimiento puede provocar dificultad y distorsión en la percepción de los colores y se sugiere el empleo de lentes para sol de buena calidad. De forma irónica, la tormenta solar pareció haber escapado de su encierro diegético durante la proyección del film en el FESAALP, donde participa en la competencia de largometrajes argentinos. Tras una hora y media de demora, sólo se pudo proyectar una copia de emergencia de tintes cetrinos y lavados.

Esta interpenetración galáctica de ficción y realidad es, para mayor ironía, el quid de la película. Lo establece Gustavo Fontán, también en los primeros minutos: entre lo que habitualmente distinguimos como ficción y lo que habitualmente distinguimos como documental no existe una separación ontológica absoluta.

Tres D se desliza con gracia entre ambos registros a partir de la historia de un joven estudiante de cine que es contratado por el Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín —FICIC— para filmar entrevistas con realizadores, programadores y críticos. Allí se relaciona con una compañera de estudios, a quien invitará a asistirlo en su labor, y con una bailarina de folklore amante del cine. Entrecruzadas, las entrevistas documentales con, entre otros, el cineasta José Celestino Campusano, el crítico y director Nicolás Prividera, y el crítico Jorge García, así como también con un proyectorista —oficio en peligro de extinción, al menos en su sentido clásico, ante el avance de lo digital— y con un documentalista amateur entrado en años que se dedica, por amor al arte, a registrar los sucesos del festival desde sus comienzos.

También se incluyen, a modo de citas, inserts de algunas de las películas realizadas por los entrevistados, como Fango de Campusano o Tierra de los padres de Prividera.

El film tiene algo de autocelebración, aunque su frescura le impide abismarse a la decadencia de aquellos tangos o aquellas canciones de rock que tratan sobre el propio género entre la melancolía y el ombliguismo. El cariño, o al menos el respeto, por sus entrevistados es ostensible. Un buen ejemplo lo da la presencia del caballeresco Campusano, sobre todo cuando es confrontado con el personaje de la bailarina. El encuentro sirve como oportunidad para que Campusano acuse recibo de y contra-argumente dos de las más frecuentes observaciones negativas que recibe su cine: las “malas actuaciones” y la “excesiva violencia”. El guiño también se da con Prividera, quien reflexiona sobre la necesidad de encontrar el por qué de la realización cinematográfica en épocas en las que cualquiera puede acceder a los instrumentos para hacer una película, apropiada y graciosamente entrevistado en un cementerio.

Tres D 3

 

Ezequiel Iván Duarte

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