Musical 2. John Cassavetes y Savages

 

Opening night 1

Silence Yourself, álbum debut de la banda británica Savages, comienza con un fragmento del largometraje Opening Night de John Cassavetes. Es la escena en la que Sarah Goode, la dramaturga interpretada por Joan Blondell, interroga a una cada vez más perturbada Myrtle Gordon (Gena Rowlands, otra vez “una mujer bajo la influencia”). Al parecer, la escritora es la única en percibir que el comportamiento cada vez más errático de la protagonista de su obra The Second Woman tiene que ver con la muerte de una joven fanática a la salida del teatro. “¿Cuántos años tienes, realmente?”, inquiere Sarah. La misma pregunta retorna en varias oportunidades y nunca es respondida. Previamente, la había formulado la propia Myrtle a la chica, segundos antes de que fuera atropellada por un automóvil.

El paso del tiempo, el transformarse de una persona (joven, la primera mujer) en otra diferente (no-joven, la segunda mujer que da título a la pieza teatral) no sólo es el tema central del film, también de la obra dentro del film y es la obsesión que perturba al personaje-actriz de Gena Rowlands. La tensión entre una juventud que quiere desarrollarse a sí misma en libertad y una no-juventud que constituye el statu quo que busca imponerse sobre las nuevas generaciones es, a su vez, uno de los temas fundamentales del disco de Savages.

Así, la banda decidió explorar el asunto en el videoclip de la canción “Strife”, dirigido por Antoine Carlier e inspirado en la escena del asesinato en la playa de la novela El Extranjero de Albert Camus. Un hombre joven y uno maduro se encuentran caminando junto al océano y, sin razón aparente, empiezan a luchar entre sí hasta la muerte. “MANIPULACIONES Y MIEDOS —MANIPULACIONES A TRAVÉS DEL MIEDO— SON IMPUESTOS A PERSONAS JÓVENES, INTELIGENTES Y RADICALES QUIENES SE SOMETEN A LA PRESIÓN DE PRÁCTICAS ACEPTADAS Y DE MUCHAS VIEJAS SERVIDUMBRES”, puede leerse en el Manifiesto Estoy Aquí (“I am here” es también el nombre de la segunda canción del disco).

El inconformismo ‘punk’ es compartido por Savages y Cassavetes. Myrtle es una luchadora. Si bien evidencia dificultades para aceptar el paso del tiempo, su esfuerzo (“Strife”) mayor está en la lucha con la normativa que intenta imponérsele. Por eso reacciona ante la obra de Sarah, la manipula, improvisa, se niega a que ese personaje que debe interpretar y que se le parece tanto no tenga ninguna esperanza sólo por llegar a cierta edad, no tener hijos, no haber formado una familia. Myrtle reivindica su derecho a una ‘juventud espiritual’, al inconformismo, a la vitalidad, más allá de los años. Del mismo modo, el propio Cassavetes como realizador cinematográfico reaccionó en contra de las fórmulas y estándares de Hollywood en la exploración de las emociones humanas, subordinadas las más de las veces a la persecución de riqueza material. “Lo que se necesita es un reaseguro en las emociones humanas; una re-evaluación de nuestras capacidades emocionales”, aseguraba el director, según la cita de Lindsay Zoladz en la crítica de Silence Yourself publicada por Pitchfork.

La introducción con el fragmento de Opening Night nos lleva a la primera canción del disco, “Shut Up”. Savages propone una relación contradictoria con el silencio. El manifiesto incluido en la cubierta del álbum —y vaya si podría estar dirigido a la propia Myrtle— continúa la tendencia del grupo de comunicarse con letras mayúsculas, modalidad equiparada con el acto de gritar, al tiempo que hace un llamamiento a recuperar el silencio:

 

EL MUNDO SOLÍA ESTAR MUDO

AHORA TIENE DEMASIADAS VOCES

Y EL RUIDO

ES UNA DISTRACCIÓN CONSTANTE

SE MULTIPLICAN, INTENSIFICAN

DESVIARÁN TU ATENCIÓN

HACIA LO QUE ES CONVENIENTE

Y OLVIDARÁN CONTARTE

ACERCA DE VOS MISMO

VIVIMOS EN UNA ERA DE MUCHAS ESTIMULACIONES

SI ESTÁS ENFOCADO

SOS MÁS DIFÍCIL DE ALCANZAR

SI ESTÁS DISTRAÍDO

ESTÁS DISPONIBLE

ESTÁS DISTRAÍDO

ESTÁS DISPONIBLE

QUERÉS ADULACIÓN

SIEMPRE MIRANDO HACIA DONDE ESTÁ

QUERÉS TOMAR PARTE EN TODO

Y QUE TODO SEA UNA PARTE DE VOS

TU CABEZA GIRA CON RAPIDEZ

AL FINAL DE TU ESPINA

HASTA QUE YA NO TENGAS CARA

Y AÚN

SI EL MUNDO SE CALLARA

AUNQUE FUERA POR UN MOMENTO

QUIZÁS

EMPEZARÍAMOS A OÍR

EL RITMO DISTANTE

DE UNA MELODÍA JOVEN Y ENOJADA

Y NOS RECOMPONDRÍAMOS

QUIZÁS

HABIENDO DECONSTRUIDO TODO

DEBERÍAMOS PENSAR EN

ARMAR TODO DE VUELTA

SILENCIATE

Savages

El músico y nerd de la tipografía Sufjan Stevens, en una crítica al arte de tapa del disco, indicó que “la evidencia incómoda de un manifiesto TODO EN MAYÚSCULAS (con saltos de línea) en la portada es, por un lado, una jugada fuerte [“bold”] (tipográficamente) y, por otra parte, una indicación de contención y de dominio de sí”. ¿Qué otra cosa es el post-punk sino el dominio prolijo y controlado de la ferocidad punk, una suerte de evolución racional del punk? “El contexto es todo”, remata Stevens: “sermones punk situados junto a una foto apagada en blanco y negro (evocando a la banda en quietud, algo enfadada) provocan tensión visual y/o ironía situacional, un reflejo del sonido y del estilo de la banda (silencio vs. ruido). Agresión contenida. Contención agresiva. Líneas limpias, utilidad firme y seca, minimalismo, funcionalidad.”

La necesidad del silencio para oír la voz disconforme (esencialmente joven), para luego volver a reconstruirse, a rearmarse habiendo adquirido consciencia de sí. Es esto, justamente, lo que hace Myrtle. La confrontación con el espectro de la joven muerta (distraída y disponible, entregada al culto a la personalidad, a la vanidad del que halaga y es halagado, los fantasmas sin rostro, sin personalidad, absorbidos y normalizados por el sistema que se le aparecen a la cantante Jehnny Beth en la canción “Husbands”, título de otro film de Cassavetes), su doble joven, su propia primera mujer, la lleva a la (auto) destrucción, evidenciada en su comportamiento errático, tanto en escena como fuera de ella y, en su descenso final, en el estado de ebriedad en el que se presenta, tarde, al estreno de la obra en Broadway. Myrtle logra reconstruirse en el propio proceso de representación de la pieza teatral, transformándola y transformándose en un gesto de irreverencia, de inconformismo, cansada de ‘hablarle a los ciegos’.

Opening night 2

Ezequiel Iván Duarte

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s